GUIAS DE EJERCICIO
EJERCICIOS BASICOS PARA EL HOGAR

El entrenamiento es fundamental, cualquiera que sea nuestra edad, y puede incrementar la capacidad muscular y resistencia sostenida hasta en 20 a 30%. Este porcentaje equivale a la pérdida media de eficiencia física que suele darse entre los 30 y los 60 años. De esta manera un deportista de 60 años anula sobre su cuerpo los efectos de la edad y los beneficios son aún más espectaculares si la persona está en baja forma. Es decir, el entrenamiento otorga una verdadera recompensa a los más inactivos.

Sabemos que en algunas ocasiones no se tiene el tiempo, la disponibilidad o los recursos para tener una actividad física llevada por un profesional o alguien experto que nos brinde ayuda y guía en algún lugar, llámese gimnasio o algún otro lugar diseñado para este fin. Por lo cual, le damos en las siguientes líneas algunos ejemplos de rutinas que puede realizar fácilmente en casa.

En la actualidad estamos invadidos en la televisión de muchos artilugios y sistemas para poder hacer deporte en casa y en las tiendas de deporte podemos encontrar bicicletas con freno eléctrico muy buenas y a un precio no muy elevado, así como bandas rodantes que nos pueden ayudar a sustituir el paseo habitual, sobre todo en los días o estaciones del año en que el clima impida o desaconseje la salida al exterior.

Debe tener claro qué desea fortalecer o mejorar, ya que puede actuar sobre los brazos, hombros y el pecho o sobre las piernas, el abdomen, sobre la espalda o sobre la cintura.

Recuerde que antes de iniciar su actividad física moderada, debe realizar y dedicar de 5 a 10 minutos para el calentamiento de todos los músculos involucrados en el ejercicio físico. Puede iniciar el calentamiento de la siguiente manera: Dar pequeños saltitos moviendo los pies con suavidad hacia delante y hacia atrás de manera alterna, deje los brazos sueltos, empiece con una distancia pequeña y vaya ampliándola progresivamente, respire con normalidad, aguante 10 segundos descanse otros 10 y repítala de nuevo tres veces más.

De pie con las piernas separadas, ligeramente dobladas y con las manos en las caderas, haga girar su pecho y pelvis sobre su eje vertical, empiece por rotaciones de escasa amplitud y luego vaya ampliándolas, hacerlo durante 10 segundos, descansar otros 10 y repetir tres veces.

Recostado sobre la espalda, llévese lentamente una rodilla hasta el pecho, mientras que estira la otra pierna tensando la punta del pie, alterne esta postura al menos 6 veces y respire con normalidad.